En startups y pequeñas empresas suele haber un «ejército de un solo hombre»: el emprendedor que hace de todo y acapara tareas por miedo a perder el control. Esta infografía de Sage explica cómo soltar lo que no es la gestión de tu negocio.

Infografía: Sage.
Las 4 claves
1. La unión hace la fuerza, pero con cabeza. Gestiona bien el talento: conocer los perfiles, habilidades y pasiones de tu equipo te dirá qué tareas y qué nivel de responsabilidad puede asumir cada uno.
2. Para ser un líder de primera, comunica. Delegar no es aventar la pelota. Define antes los procesos y da un mínimo de capacitación antes de traspasar una responsabilidad.
3. Evita el micromanagement. Delegar no es desentenderse: haz un seguimiento periódico, sobre todo al principio. Pero deja espacio a la persona, o afectarás su productividad.
4. Reconoce el trabajo bien hecho. Al terminar, evalúa: ¿elegiste a la persona adecuada?, ¿se cumplieron los plazos?, ¿se lograron los objetivos? Reconoce los logros y da críticas constructivas si hacen falta.
Lo que ganas al delegar
- Mejoras tu liderazgo.
- Desarrollas el talento de tu empresa.
- Haces más productivo tu negocio.
Para empezar mañana
Haz una lista de todo lo que hiciste esta semana y marca lo que solo tú puedes hacer. Lo demás es candidato a delegar o automatizar (facturación, agenda, publicaciones). Empieza por una tarea, documenta cómo se hace y acuerda cuándo revisarán avances.
Lee características de un emprendedor exitoso y liderazgo situacional.
Preguntas frecuentes
¿Por qué cuesta delegar?
Por miedo a perder el control o a que la tarea no quede igual; por eso conviene definir procesos y dar seguimiento al inicio.
¿Qué tareas se pueden delegar?
Todas las que no requieren tu criterio único como dueño: administración, operación repetitiva y tareas que alguien de tu equipo domina.
¿Cómo evitar el micromanagement?
Acordando el resultado y los plazos, revisando en momentos definidos y dejando que la persona decida cómo hacer el trabajo.
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